sábado, 11 de octubre de 2008

Intervención subjetiva y muy poco ética de la realidad social, presenta:

Opera en revista la Pala. Título de la obra: “Nuevos ídolos...la hegemonía de siempre”

Apertura, el compositor dice que...:

Los señores consertacionistas perdieron. Así lo creo, por lo tanto, así es. Su bandera de lucha en los ochenta era precisamente la conquista del poder para asegurar el futuro, y ahora cuando ya es el futuro de su época, resulta que perdieron. Qué pena, prosperidad, igualdad y democracia, sencillamente se fueron a la chucha. ¿Uds. creen que llegaron al poder,? Bueno desde mi particular, subjetivo y para Uds. poco influyente punto de vista, jamás lo consiguieron, la concertación nunca ha liderado el país, por ende no ha tenido jamás el poder. De hecho, ¿Cómo alguien llega al poder de un país de manera impoluta? ¿Encima, cómo lo haría de igual forma una coalición política? Personalmente no tengo la clave, ni mucho menos la teoría de cómo se consigue tamaña estupidez, mutación de ego con aires de imperialismo romano. Pregúntenle a Piñera, que mientras Uds. se hunden en la misma mierda que les da de comer la derecha, tecnocrática, positivista y brutalmente neoliberal, dicho personaje hace flamante campaña presidencial sin respetar plazo o frontera alguna. (Piñera fue a ver las Olimpiadas y Chilevisión obviamente cubrió tremenda noticia)

Para mi la concertación está más vieja que hacer caca y creo que la analogía es buena, porque igual que la caca, la concertación está hedionda y si no la hace uno, no gusta. No se trata de la verdad según yo, sino que aburre tanta pregunta huevona en la Nación domingo y el Mercurio: “¿Por qué los jóvenes no tienen preferencias políticas?” “¿Crisis en la política chilena?”. RESPUESTA: SÍ HUEÓN, el arcoiris está podrido en materia fecal y claramente no está recién depositada, la parió hace como veinte años una especie de Frankiestein más idiota de lo habitual: La dictadura militar de Pinocho, a.k.a: El tata. Basta fijarse en el origen de esa dictadura. O mejor dicho, en todas las dictaduras que andaban dando vueltas en America Latina. Todas, sin excepción alguna, intentaban asfixiar el fantasma del comunismo. El único país del mudo donde se da el comunismo como fenómeno social al natural se frustra. Típico del chileno, cuando estamos por llegar a la cima, nos cagan, y más encima, los gringos, los que nunca se cagan a nadie. Entonces, es lógico para mi pensar que la consertación no es más que una administración técnica, que puso a prueba la misma derecha o mejor dicho, el modelo neoliberal, chicago boys, ¿les suena a algo? La consertación no puede creer que gobierna, ella sólo administra las políticas económicas de la aristocracia latifundista de Chile e intenta, cuando el modelo se lo permite, defender en algo lo que queda de clase proletaria. De los pobres o indigentes, ni hablar, son chivo expiatorio de un Chile absolutamente lego en materia de políticas públicas. Ah! que fácil es escribir sin apoyo empírico. A continuación, tómese como tema de investigación las siguientes hipótesis.

Allegro andante, la cueva del pequeño burgués dice que... :

Creo que la familia típica chilena es de clase media y además concertacionista. Aman a Lagos y están felices, pero aturdidos por la Bachelet. Yo que los he visto crecer, les cuento que son de genealogía proletaria, en su estructura de valores domina el trabajo, cercenan ideológicamente a sus futuras generaciones a través de una castración formativa, que les prohíbe estudiar carreras que no vayan a dar plata (como si la plata se consiguiera sólo estudiando medicina, leyes, ingeniería y listo) En esta casa está prohibido el deporte y las artes en altas dosis (o sea de manera profesional), sobretodo si eres talentoso porque es más difícil controlarte y ovejizarte.

Estuve leyendo un par de libros de Sociología de la religión y les aseguro que en esta familia existe un dominio ideológico religioso, son católicos y tienen trancas sexuales (de perogrullo no?), se sobre impone de manera implícita la figura inmaculada, pura y casta de la señorita compuesta y respetuosa del matrimonio; y de manera explícita la de la mujer activa e independiente que se integra sin controles y prejuicios a la esfera pública. Generan agentes de socialización desestructurantes, las madres acomplejadas con su sexualidad reproducen sus creencias desestructuradas y desestructurantes a sus hijas y el marido no se da cuenta de mucho, siendo que claramente esa mujer necesita ayuda y sus hijas también.

Tristeza andante,
“el secreto del pequeño burgués dice que...”:

El típico padre chileno de clase media es Ex simpatizante socialista, creía fervientemente en la verborrea de su altar político, aunque tuviera poca aplicación práctica y fuera media utópica. Fue incluso preso en el estadio nacional, lo que lo convirtió en una especie de semi mártir, y a medida que van avanzando las generaciones, igual que los mitos, crece en su familia la idolatría por lo que le sucedió. Poco y nada sabe de política, dejándose llevar por la corriente asume que estar preso es malo y que los milicos no son samuráis protectores de la patria, ahí se nota su origen proletario y poco erudito en estos temas. Se casó en pleno régimen, nadie lo exilió por poco influyente, de a poco se va coronando como uno más del rebaño. Jamás lucharía por más, porque siempre hubo alguien que le dijo que había algo más importante, sus estudios para poder mantener una familia como la gente y casarse “con todas las de la ley”, aunque no sea católico, más bien se confiesa ateo pero por darle en el gusto a la sometida de su esposa, se va a meter a una iglesia y le jura weas a un cura, y dicho sea de paso, a quién nada le cree. De esta forma, el ex revolucionario por moda, se va convirtiendo en uno más del rebaño del molde neoliberal. Ahora termina sus estudios de ingeniero y se mete a trabajar a la antigua, de sol a sol, en una empresa donde le dan la posibilidad de ser parte del directorio, minoritario, pero parte del directorio al final. Todos están orgullosos, lo suficiente como para darle de qué hablar a su mujer en las comidas o en las sobre-mesas. Ahora que han pasado los años, es una pieza importante en la empresa, no es angular, pero si relativamente influyente. El único problema es que el resto del directorio lo estafa y deja la empresa en quiebra. La mujer se le vuelve loca de estrés y llena más de trancas a sus hijos. Al final el pequeño burgués tiene de respaldo sus estudios de ingeniería y el molde aristocrático neoliberal lo sigue necesitando como oveja en otra empresa de ingenieros, pero ahora en un cargo menor.

Tristeza andante II.
“el terrible secreto de la eterna amante del pequeño burgués dice que...”:

Una madre chilena típica de clase media, era joven y despreocupada por los años sesenta. No tenía ninguna pretensión personal más que ser dueña de una familia bien constituida, ah claro, y casarse por la iglesia, ir a las matiné, comprar ropa (no muy escandalosa pa que no le miren mucho las pechugas, dado que según ella no lo soporta), salir a bailar y pasarlo macanudo, eso es todo lo que ella pide. Cuidado, aquí viene una conservadora de los valores neoliberales en potencia. Odia a los cuicos y le carga la política, esos gallos puro roban plata. La estresa el golpe porque amenaza su sueño de casarse por la iglesia igual que las princesas. Conoce un “Lolo” un poco mayor que ella pero encachao. El tipo es inteligente porque anda metío en política (nótese la contradicción, típico de una histérica) está en el centro de estudiantes del liceo y le va bien en matemáticas, eso significa que va a tener plata, es buen partido este gallo (la moral tecnócrata penetró hasta este nivel, imagínese). Se ponen a pololear y rápidamente quieren puro casarse, ella sale del liceo técnico y se pone a trabajar. Se casan obviamente por la iglesia y mantiene a su flamante marido, que por mientras estudia ingeniería en una prestigiosa ex-Universidad socialista, ahora dominada por los milicos, él de a poco se va haciendo a un lado de la lucha porque tiene una mujer en la casa esperándolo. Tienen su primer hijo y ella ahora se ha transformado, es madre y tienen que mantener cierto perfil. Se acabaron los escotes y las minis, no importa porque nunca se sintió cómoda, a pesar de que tuviera harto pa mostrar, pero en verdad no importa porque eso si que es de ordinaria. Pasa el tiempo y el moretón del golpe se desvanece, el marido se supo posicionar en la empresa neoliberal y derechista así que ella está tranquila, están seguros, los niños estudian en un colegio bueno, no en un liceo como ella, tienen que ser más, tienen que tener mayores oportunidades que ella (principio de imitación de clase dominante, aspira a que sus hijos tengan movilidad social).

Requiem,
“canto a la necrosis de una revolución”:

Ahora, como dice la vieja frase de Lucas, “El círculo está completo” se fueron los milicos y el Latifundio considera que la prole está en posición y tiene las capacidades de administrar sus ganancias, entonces los pone al mando de la administración mayor de la burocracia, El ESTADO, que no es lo mismo que gobernar ideológicamente. Por lo tanto, el fin de la dictadura era el fenómeno preciso para el posicionamiento del modelo y una prole organizada, la fachada perfecta. Son tan ovejas que no escuchan su propio berrido. La aristocracia latifundista considera que la concertación pasó la prueba y puede estar al mando de la administración técnica de las políticas económicas. De esta forma, se explica cómo el modelo deja que una oveja ex-semirevolucionaria aprenda de ingeniería y entre a sus empresas, les dan de beber sus valores más básicos, para que moldeen el referente, la imagen burda del aristocrático latifundista, el pequeño burgués o pequeño señor latifundio que únicamente tiene de peón un jardinero, con suerte una vez al mes.

El modelo neoliberal ha hecho la jugada perfecta, hizo del valor principal de la prole, el trabajo, una religión. Esta creencia ahora es el corazón ideológico que se transmite como valor de clase por generaciones, al mismo tiempo es la inyección perfecta de vitaminas para que funcione el modelo. Ahora el problema lo tiene la mujer con sus hijos. ¿Cómo hace para que crean lo mismo que ella, para que valoren lo mismo, para que sigan su modo de vida? Que haya funcionado no significa que sea el mejor. La mujer y el padre prohíben y cercenan todo lo que ofenda la fe proletaria, el trabajo y como el neoliberalismo lo ha permitido, el estudio también se idolatra. Muy conveniente para el modelo es que no tenga espacio la reflexión, por lo mismo se prohíben y se reprimen las costumbres poco convencionales, no se estudia lo que no da plata. Si el hijo mayor es bueno para la pelota, muy bien pero que estudie comercial y si la hija menor quiere estudiar arte porque corta el pelo, dibuja, saca fotografías, produce arte de manera maravillosa, qué lindo pero mejor que sea doctora y si la hija de al medio canta como negra, muy lindo pero no importa porque ella es tímida y sola decidió estudiar algo con biología.

Réquiem, “La profecía”

¿Cómo después de esto la concertación puede creer que ganó? Si lo único que falta es que los amantes de Lagos le crean a Piñera. Y si eso llegara a pasar...la concertación caería y la aristocracia daría paso a una administración más profesional, la derecha. Sin embargo, mientras la orden latifundista no lo decida, la concertación seguirá pudriéndose en sus fantasías de poder, seguirá creyendo en sus falsos ídolos y jamás entenderá que la hegemonía es la misma de siempre.

Viaja.

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